Aires de Vendimia,
elegancia, frescura y expresión


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Un nuevo aire como expresión de un nuevo tiempo, de una nueva vida, o también el que se respira en Valtuille de Abajo cuando se anuncia la vendimia. Eso y una manera de entender la viña y el vino se concretan en ‘Aires de Vendimia’, un mencía elegante, fresco y de alta y sincera expresión varietal.

RAFAEL BLANCO

Para José Antonio García la viña y la bodega no son un modo de vida sino una manera de vivirla. Hace cinco años decidió darle un giro radical, rompió amarras, volvió a casa y se aferró a las raíces familiares. Movido por la emotividad y la inquietud, tiró del legado familiar, recuperó el viñedo propio e incluso lo amplió con viejo cepaje que se ajustaba a criterio y se puso manos a la obra a la elaboración, siempre «con los ojos y los oídos muy abiertos» y permanentemente receptivo a los consejos de quienes más saben.

Humilde, sincero y sensato a carta cabal, debió ver y escuchar muy bien para hacer los vinos que hace y medir el crecimiento de su proyecto más en términos cualitativos que cuantitativos, porque nunca aspiró a otra cosa que «ser una bodega pequeña y hacer lo que me gusta y como me gusta».

El primer Aires de Vendimia, un mencía de excelente viñedo con once meses de crianza, nació de la cosecha 2011 bajo la exigencia del máximo respeto a la viña y de «intervenir lo menos posible en la elaboración para que el tratamiento en bodega sea lo más natural posible». Levaduras autóctonas, máxima cautela en los procesos prefermentativos, fermentación maloláctica espontánea y coupages que expresen la variedad y definan de manera inconfundible la personalidad del vino de Valtuille de Abajo. «Hablando de vino, Valtuille es mucho Valtuille y eso es algo que no sólo tiene que llenarnos de orgullo, sino que todos debemos defender como referencia identitataria y de máxima calidad», afirma García, quien además se impone la necesidad de «no encasillarte e ir con el mercado». Por eso define ya un Aires de Vendimia nuevo, que en realidad serán tres, a partir de la de 2013. De tres parcelas distintas que se vinificaban por separado para hacer el coupage maduran ahora tres vinos diferenciados por las características del suelo —canto rodado, arcilla y arena— y por el nombre de cada viña. Serán ediciones de 400 botellas en cada caso, a las que en el futuro se sumará un Aires de Vendimia de Corullón de una finca con alto contenido en pizarra y cal. Será, por contraste, un mencía más mineral, más liviano y más frutal.

«Valtuille y Corullón son las más altas, diferenciadas y extremas expresiones del mencía berciano», dice cargado de razón... y de razones.

JOSÉ ANTONIO GARCÍA

jose.viticultor@gmail.com
C/ El Puente, s/n. Valtuille de Abajo

De las casi quince hectáreas que trabaja José Antonio Gacía brotan no sólo ese ‘Aires de Vendimia’ que fue su primer vino y sigue siendo el de referencia de la bodega, sino también el joven tinto ‘Unculín’, que recoge en la mención un recuerdo más del abuelo y que es el de volumen (28.000 botellas; 7,50 euros en bodega) en un proyecto de muy limitada producción que crece en instalaciones y medios técnicos, pero sobre todo en criterio y calidad de elaboración. Hubo un ensayo de ‘Unculín’ rosado con la vendimia de 2013 y seguramente se reeditará. Y de esa misma vendimia nació ‘El Chuqueiro’ (4.000 botellas de 2014; 14,90 euros), un godello joven de esa parcela con cuatro meses de permanencia sobre lías. Pero, enmarcado en la línea de más alta cali-dad, porque la da la parcela de cepas de más de 120 años, habrá un segundo godello en ‘Aires de Vendimia’. Está en barrica de roble francés de 500 litros en la que fermentó de manera natural hasta primavera, haciendo una crianza oxida-tiva. El resultado es fascinante: un vino de perfil complejo distinto y diferenciador.

Calificación: DO Bierzo.  Variedad: Mencía. Tipo: Tinto crianza 2012. Envejecimiento: 11 meses. Graduación alcohólica: 14º. Servicio: 18 grados. Consumo: en tres o cuatro años. Producción: 4.656 botellas. Precio en tienda: 21,90 euros

■ Rojo picota de gran intensidad y limpieza. Profundo y evocador.
■ Intensos aromas de la fruta (arándanos y moras), con fondo mentolado y matices minerales.
■ Complejo, de taninos maduros y acidez muy medida. Persistencia mineral. Moderno, fresco y de muy marcada personalidad.