De viaje a Cármenes


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Famoso por su feria tradicional del mes de octubre, por sus embutidos y por formar parte de la Reserva de la Biosfera de Los Argüellos, este municipio pone en valor la belleza de la montaña central leonesa.

PABLO RIOJA BARROCAL

Cármenes es naturaleza sí, gastronomía 100% de la tierra, reserva de la biosfera, rutas al aire libre, pero sobre todo es uno de los municipios de la montaña central leonesa donde se conjugan más tradiciones, cultura popular y actividades al aire libre de toda la provincia. Aquí siempre hay algo que hacer, ya sea con el sol como aliado o en los meses de intenso frío como ahora.

Gran parte del turismo llega hasta estos lares atraído por sus embutidos, santo y seña de la zona. Cada segundo fin de semana de octubre los pone en valor merced a una feria que rescata también los oficios ancestrales. Oficios que aún perduran en el tiempo gracias a los cada vez más escasos maestros artesanos. Al mismo tiempo, la muestra trata de rendir homenaje a la antigua feria ganadera que solía celebrarse en la localidad. Hoy cuentan con actividad, pero mucho más reducida. Pendones, música, degustaciones de productos típicos, juegos clásicos y otras muchas actividades completan una cita imprescindible.

Otro de los reclamos de este municipio al que pertenecen 17 pueblos es su Reserva de la Biosfera de Los Argüellos que se extiende asimismo por Valdelugueros y Vegacervera. Destaca la existencia de numerosas cuevas, como las de Valporquero, Llamazares y Barredo, junto a las que aparecen espectaculares estrechamientos, como las Hoces de Vegacervera y Valdeteja. Sobre este territorio se puede contemplar una vegetación variada, que abarca desde los pastizales alpinos hasta los melojares ya cercanos al ámbito mediterráneo, pasando por una abundante serie de especies endémicas.

Numerosas son las rutas de senderismo que parten desde el municipio. La de Piedrafita —de unos 27 kilómetros— muestra desde una vieja cantera, una ermita transformada en refugio para pastores, hasta el propio nacimiento del río Torío. Otras opciones igual de interesantes son las de Pico Gallo —que parte de la iglesia de San Martín de Cármenes— o la que va de Ubierzo a Sáncenas. A nadie que desee hospedarse en Cármenes le faltarán opciones interesantes donde descansar o donde reponer fuerzas con una buena comida de la tierra. Albergues, hostales, restaurantes y bares saben tratar como pocos a los forasteros. Lo mismo que sus vecinos, acostumbrados a dar cobijo a cientos de turistas casi a diario. Por su belleza y variedad Cármenes conquista desde el primer momento.

El Municipio de Cármenes se encuentra a unos 45 kilómetros de la capital leonesa. Está integrado por Almuzara, Campo, Canseco, Cármenes, Felmín, Genicera, Gete, Getino, Lavandera, Pedrosa, Piedrafita, Piornedo, Pontedo, Rodillazo, Tabanedo, Valverdín y Villanueva de Pontedo. JESÚS F. SALVADORES