De viaje a…
Carrizo de la Ribera


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El Monasterio Cisterciense de Santa María de Carrizo —que se puede visitar previo aviso a las monjas—, el Festival de Teatro Villa de Carrizo o la Feria del Lúpulo y la Cerveza —del 31 de julio al 2 de agosto— suponen los tres grandes atractivos turísticos de esta localidad.

PABLO RIOJA BARROCAL

Este próximo martes, como broche de oro a sus fiestas del Villar, casi el 100% de los vecinos de Carrizo de la Ribera cumplirán con la tradición acompañando a su Virgen hasta la ermita. Un ritual que respetan escrupulosamente cada año en señal de respeto y recuerdo a sus raíces. Raíces que por cierto hace siglos —en torno al 1100 después de Cristo— se asentaban justo en los alrededores de la ermita del Villar, situada a unos dos kilómetros de Carrizo. «Fue la primera ubicación que tuvo el pueblo», confirma el alcalde de la localidad, José Luis Martínez, que recuerda a todos aquellos alfareros que en aquella época forjaron los primeros pasos de esta localidad leonesa. «Con la construcción del monasterio de Santa María de Carrizo los pobladores se fueron desplazando poco a poco y hoy ya sólo se levanta la ermita y apenas se conservan algunos restos de antaño», remarca.

Y es que este monasterio cisterciense, fundado en 1176, cambió por completo la vida en la zona, dotando a Carrizo de una dimensión mucho mayor dentro y fuera de la provincia. Ha permanecido siempre habitado por una Comunidad Cisterciense y en su interior se conservan joyas como la estatua de Santa María la Antigua. Otras como el Cristo de Carrizo, marfil del siglo XI y el Arca de Reliquias, de preciosa madera policromada, del siglo XII, se encuentran en la actualidad en el Museo de León y en el museo de la Catedral de Astorga. El monasterio es visitable siempre que se avise con antelación a las monjas.

Además de estas fiestas en honor a la Virgen del Villar, Carrizo de la Ribera cuenta con dos eventos culturales y de ocio de gran relevancia a lo largo del año. El primero, cuya última edición se vivía el pasado mes, es su Festival de Teatro Villa de Carrizo, todo un acontecimiento con proyección nacional que atrajo a compañías de Santander, Madrid, Málaga o Castilla y León, entre muchas otras. Dramas, comedias, clásicos y representaciones vanguardistas dan prestigio a un festival «más que asentado» que «ya supone una fuerte atracción de turistas», señala el máximo regidor.

El otro punto de encuentro aún está por llegar y como dicen los propios vecinos, suele ser ‘la caña’. Hablamos de la Feria del Lúpulo y la Cerveza, que en esta ocasión se reserva para los días 31 de julio y 1 y 2 de agosto. Como siempre, será el parque de La Bolenga el encargado de dar cobijo a las carpas donde se sirve la mejor cerveza, así como otros productos de alimentación. Esta fiesta, trata sobre todo de reconocer la importancia que desde siempre ha tenido el ‘oro verde’ —lúpulo— para la comarca del Órbigo, de la que Carrizo de la Ribera ha sido siempre un núcleo importante.

Mención aparte merecen otras dos fiestas que según el alcalde logran cada año una mayor relevancia. Primero el carnaval, donde «poco a poco se están recuperando los famosos antruejos» y en segundo lugar la Semana Santa, que crece de la mano del Ayuntamiento y sobre todo con el empuje de la cofradía de la Virgen de los Dolores», finaliza.