El músico. Melodía en la copa


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La extraordinaria complejidad y la mineralidad del Prieto Picudo con las maderas de las mejores tonelerías. De la más fidedigna interpretación de esa partitura nace ‘El Músico’, que en la añada 2011—no hubo 2010— alcanza su segunda elaboración. Es uno de los grandes tintos de la variedad autóctona. Melodía en la copa, ritmo en la boca.

RAFAEL BLANCO

Sólo queda un puñado de viejas rastreras en la tierra del Prieto Picudo y casi todas, apenas cien hectáreas, están en Pajares de los Oteros. De esas cepas de la vinífera autóctona nace El Músico. Entendido que el secreto está en la viña —900 kilos por hectárea de rendimiento máximo—, a partir de ahí el proceso es vendimia manual y estricta selección en mesa, prefermentación en frío durante durante 24 horas en depósitos de acero, fermentación a temperatura controlada, maloláctica en barrica nueva de roble francés y crianza de 12 meses en roble francés. Clarificado y filtrado, es uno de los crianza de referencia inevitable cuando se habla de Prieto Picudo en su interpretación más moderna.

El Músico, el primero de la serie con la que la bodega rinde culto a oficios y condiciones tradicionales en el medio rural, es hoy por hoy la más alta expresión elaboradora de la bodega Leyenda del Páramo, el proyecto abanderado en Valdevimbre por Pedro González Mittelbrunn. «Lo bueno de la Prieto Picudo es que tiene mucha acidez y permite que el vino pueda estar mucho tiempo en barrica. Los doce meses no es una referencia estricta, sino que va a depender de la añada. La experiencia nos anima ya a pensar en otro vino de mayor selección de vendimia y quizá con 18 o 20 meses en roble», admite su mentor, un madrileño cautivado por las excelencias de la variedad: «La Prieto Picudo es noble, te da todo su potencial desde el principio, no es reductiva, se abre enseguida y es extraordinariamente bondadosa. Tiene un gran contenido frutal y es compleja por la cantidad y la variedad aromática. Y algo que le gusta mucho a la gente: tiende a cambiar cuando está en la copa».

«Técnicamente es la mejor variedad que existe para la elaboración y en la que menos tiene que intervenir el enólogo. Es sana, tiene una gran carga tánica, alto grado alcohólico, buena acidez, madurez aromática y fenólica y... se elabora sola. Cuanto mejor sea la materia prima, menos esfuerzo en bodega. Y además es longeva», reflexiona el responsable técnico de la bodega que aspira a convertirse en referencia por calidad y cantidad de producción en el sur de la provincia. Su oferta se abre con la línea básica Flor del Páramo (un Verdejo y rosado y tinto joven de Prieto Picudo), inicialmente sólo para exportación y ahora para rotación en hostelería; los Mittel (Albarín y rosado) constituyen la gama intermedia en convivencia con El Aprendiz (Albarín, rosado y tinto con 3 meses en barrica), y El Médico (tinto con nueve meses) y El Músico completan la gama.

LA BODEGA

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Carretera de León s/n. Paraje El Cueto. Valdevimbre


Leyenda del Páramo, que agrupa como sociedad a 106 inversores y que tiene un capital social de 1.850.000 euros, es un proyecto todavía inacabado que nació con la vendimia de 2009, procesada en otras instalaciones. Desde 2011 elabora en las de su propiedad, una gran construcción rectangular de concepción modernista y de carácter modulable y ampliable, pero con las zonas de trabajo muy definidas y con medios técnicos de vanguardia. Tiene capacidad para elaborar 475.000 litros. Es el horizonte y la aspiración de la bodega que ya alcanza casi una cuarta parte de ese objetivo.
La geotermia, como ejemplo de utilización de energías renovables, la racionalidad en la distribución de espacios y la limpieza y el orden en los procesos son características diferenciadoras. La idoneidad de la ubicación, en la rotonda de acceso la autovía León-Benavente Valdevimbre, a unos metros de la autovía León-Benavente, le permitirá desarrollar un gran proyecto enoturístico, con tienda, aula, sala de catas y, por supuesto, sacristía.

Calificación: Denominación de Origen Tierra de León. Tipo: Tinto 2011. Variedad: Prieto Picudo. Envejecimiento: 12 meses. Grado alcohólico: 14º. Servicio: 17-18 grados. Consumo: Hasta 15 años. Producción: 2,500 botellas. Precio en bodega: 18,88 euros.

■ Color rojo granate intenso, con matices cardenalicios. De aspecto limpio y brillante.
■ Frutas rojas maduras con notas especiadas, balsámicas y maderas nobles con fondos empireumáticos.
■ En boca es seco, fresco, potente, muy amplio, equilibrado y persistente.