Los Pelayos,
renace el mítico bar


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MARÍA J. ALONSO

Está ahí de siempre, de cuando la ciudad dejó de ser un gran pueblo y el Teatro Principal pasó a ser Casa Consistorial, de cuando estaba en pie la mezquita de Ben-i-Mea, que así con ese nombre llamaba León a los urinarios públicos de la Plaza de San Marcelo, que tampoco León nombra así sino de las Palomas, servicios sólo para hombres, no por nada sino porque históricamente ellos han sido menos mirados para evacuar donde caiga.
Hay ya varias generaciones de leoneses que lo conocen. No hay duda. Es un bar mítico. Los Pelayos. Toda una vida en la memoria de León desde que abrió en 1950, los primeros dueños pusieron en la fachada el rótulo ‘La Cosechera de Los Pelayos’, empezó a hacer fama su cocina y a menguar su nombre.

Ha sido lugar de culto y reunión, de tertulia política y corrillos. Allí se sabía antes que en ningún sitio qué iba a ser de tal concejal o qué planeaba el señor alcalde. Porque cuando cerró el bar municipal, el que estaba dentro mismo del Ayuntamiento y el personal no tenía ni que salir siquiera si quería tomarse un café o más, la barra de Los Pelayos tomó el relevo como bar oficial de la municipalidad y allí fueron a parar munícipes y corregidores, funcionarios y ciudadanos.

Estuvo siempre en manos de la misma familia, la fundadora, hasta que llegó el Boli desde el Barrio Húmedo, desde ‘El Garbanzo Negro’, y lo llenó de retranca escrita en carteles y buenas tapas. Luego, cosas de la vida y la crisis, la ciudad conoció con asombro su cierre, inesperado, increíble, porque quién iba a pensar que Los Pelayos echara la trapa.

La zozobra duró poco. Francisco Fuertes, un industrial con tradición en la ciudad, ha reabierto el mítico bar. El de siempre pero totalmente renovado. Por dentro y por fuera. Ahora tiene terraza, comedor y, claro está, bar. Lo que no cambian son su tapas más afamadas, Santi detrás de la barra desde hace 25 años ya, y Julia en la cocina durante la última década. Ellos mantienen vivo el espíritu de Los Pelayos, alimentado con las famosas croquetas, tigres y empanadillas, tradiciones culinarias a las que Paco Fuertes ha añadido ahora sabrosas patatas en salsa de aceite y ajo, cruasanes vegetales y, sobre todo, calamares frescos. Porque Fuertes ha incluido como plato fuerte el pescado y marisco recién traídos de la ría de Arosa, de Galicia a León todos los viernes, y los ha introducido en su menú diario —seis primeros a elegir, seis segundos, café, vino, agua y postre a 12 euros— y en su menú especial de los viernes, a base de lechazo recién asado y paella de marisco —16 euros por comensal— además de en la barra, como raciones, o en la terraza. Su carta de vinos incluye caldos con denominación de origen de Ribera, Rioja, Bierzo y Prieto Picudo.

Fiel a su vocación de bar tertuliano, Los Pelayos se ha abierto a la calle, ganando espacio urbano para el relax con una terraza que goza de un emplazamiento único, en el empedrado frente al Ayuntamiento viejo. Pero también ha crecido de puertas adentro, creando un comedor en la planta primera, un piso antaño de viviendas que fue utilizado siempre como almacén y que ahora se ha convertido en un coqueto lugar con cabida para 45 comensales.

Está abierto de 7 de la mañana a 1 de la madrugada. Para desayunar, tapear, comer, tomar un café, cenar y hasta disfrutar de una buena copa.

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Foto: SECUNDINO PÉREZ


Los Pelayos

Cervecería restaurante - Plaza San Marcelo, 12 - León- 987 49 84 28.