PradoRey Roble.
Un ribera audaz y seductor


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Fue un pionero porque marcó el camino a seguir en la nobleza del vino de la Ribera
del Duero. Hoy, diecisiete años después, el ‘PradoRey Roble’ protagoniza una segunda revolución enológica, pero sigue siendo un tinto joven, atrevido, enérgico, inquieto y audaz. Y, admitámoslo, un punto seductor.

RAFAEL BLANCO

Las 520 hectáreas de viñedo de Pradorey —90% de Tinto Fino, 7% de Cabernet Sauvignon y 3% de Merlot— suponen la mayor explotación vitícola de la DO Ribera del Duero y del norte del país, pero también la expresión de una manera singular de entender la viticultura como base de elaboración de vinos de la máxima calidad a partir de procedimientos cualitativos basados en la esencia de la tierra.

Fue plantado en 1989 y ahora rodea a una gran bodega construida en 1996 de la que un año después saldría la primera elaboración de las nueve que se amparan bajo la referencia PradoRey. Esa añada del 97 constituyó un hito para la zona de producción —fue el primer roble de la Ribera del Duero, rompiendo el estricto encasillado de las calificaciones— y un éxito rotundo para la bodega, porque ese primer vino joven con personalidad diferenciada señaló el camino a seguir para las demás: Pradorey había impuesto la idea de un tinto con menos estructura y más fácil de beber que los crianzas tradicionales y el mercado la asumió como propia. Hoy ese perfil de vino se ha generalizado y ha evolucionando para adaptarse a los nuevos gustos del consumidor, que busca tintos jóvenes con menor carga estructural, más asumibles y, como elemento de distinción, que respeten el origen, es decir la identidad de la tierra y de la variedad.

Pero el PradoRey Roble que llega ahora el mercado leonés de la mano de Reycer, su nuevo distribuidor, es el resultado de una segunda revolución enológica en la bodega y muy concretamente en torno a este vino. La añada 2014 resalta la tipicidad del terruño, respeta las características propias de la uva Tinto Fino y mantiene la frescura del fruto. Es la consecuencia de un cuidado escrupuloso de la planta hasta la vendimia, la aplicación de algunas técnicas enológicas vanguardistas, como la prefermentación en frío durante tres o cuatro días, una fermentación maloláctica que favorece la longevidad y aporta untuosidad al paladar y el uso de barricas amables que respetan la carga frutal del vino y no imponen tanta estructura: americanas para garantizar los aromas golosos como las vainillas y los chocolates y francesas como aporte de elegancia. El resultado es un tinto redondo en el que resalta de manera especial la fruta y la cremosidad de un tanino suave y muy agradable.

BODEGAS PRADOREY

www.pradorey.com
Real Sitio de Ventosilla. Carretera CL-619 km 66,1
Gumiel de Mercado (Burgos)

Javier Cremades de Adaro fundó en los años ochenta Bodegas PradoRey. Lo hizo sobre el Real Sitio de Ventosilla, la finca más extensa del norte del país —3.000 hectáreas—, con la voluntad de convertirla en una bodega pionera. Lo fue cuando en los noventa apostó por los roble como solución de elaboración muy en consonancia con las preferencias de un mercado y una época en la que la oferta saltaba de los tintos jóvenes a los crianzas.
Lo fue después cuando lanzó el primer rosado con Tempranillo y Merlot a partes iguales y
fermentado en barrica que aceptó la DO Ribera del Duero. Y, en fin, lo fue en los últimos años con la incorporación de los más avanzados sistemas de vinificación de la uva blanca a nivel mundial, con la intro- ducción para algunos de sus productos del tapón de rosca y con la creación de nuevos vinos como el ‘PR3 Barricas’ —un verdejo fermentado en barrica—, PradoRey Sauvig-non Blanc Seco’ o el ‘Lía de PradoRey’, el primer blush rosé de Ribera del Duero. Tras asentarse en la DO Rueda en 2007, la bodega, que mantiene el carácter familiar, prepara el desarrollo de otro proyecto en la DO Rioja.

Calificación: Denominación de Origen Ribera de Duero. Variedades de uva: Tinto Fino (95%), Cabernet Sauvignon (5%) y Merlot (3%). Tipo: Tinto roble. Envejecimiento: 5 meses. Consumo: En uno o dos años. Precio en tienda: 7,10 euros

■ Rojo púrpura con ribetes nazarenos.
■ Notas frescas de frutas rojas y negras, como moras y cerezas, y notas balsámicas de vainilla.
■ Equilibrado, con tanino suave y agradable. Vino redondo y graso. Interesante ensamblaje
de toques especiados con frutas del bosque en un postgusto agradable.