Valdeleña Rosado, un vino de alta escuela


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Es el vino de referencia de la bodega de Melgar de Abajo y el resultado del trabajo hecho con mucha ilusión y alto criterio técnico. Acreditado por la Denominación de Origen Tierra de León y premiado inter-nacionalmente, hoy se presenta en León.

RAFAEL BLANCO

El páramo que se eleva entre la ribera del Cea y el límite sur de la provincia de León, con Joarilla de las Matas a la vista y Melgar de Abajo a un paso, fue históricamente una zona de producción de excelente vino, el que brotaba de las quinientas hectáreas que cultivaban los vecinos —hoy apenas 200— de un pueblo en el que la cultura de la viña y el vino estuvo siempre muy arraigada y todavía hoy es objeto de orgullo general.

El paulatino abandono de la actividad, generalizado en la zona, por parte de esos viticultores proveedores de uva de la cooperativa de Mayorga de Campos, la caída de ésta y el proceso de concentración parcelaria propiciaron una reinterpretación de la actividad en la zona.

El Centro de Desarrollo Rural Valdecea lideró entonces, a mediados de la década pasada, un plan de sensibilización, conservación y reestructuración del viñedo agrupando en una única mancha 267 viejas viñas de 67 viticultores. Las 62 hectáreas plantadas hace nueve años posibilitaron una primera elaboración, prácticamente simbólica, de 13.000 botellas en el año 2008. Ese vino abrazado por la referencia del paraje histórico de Valdeleña, santo y seña de la bodega, concretaba la ilusión de los socios implicados en el proyecto —hay más de 180—, casi todo ellos vecinos del pueblo y del entorno geográfico más próximo.

De las 62 hectáreas que enraizaron en 2006 —178.000 varas—, casi doce son de Tempranillo, cuya vendimia se destina a la venta de uva, diez son de Verdejo y cuarenta de Prieto Picudo. De éstas se selecciona la mejor uva para la vinificación en Valdevimbre, en las instalaciones de Leyenda del Páramo, de ese rosado de procedimiento tradicional por madreo que la bodega pone por bandera y los otros vinos de la sociedad, cuyas inquietudes no se limitan a alcanzar la máxima calidad en la elaboración, sino también a hacerlo de la manera más respetuosa posible y además explorando otras posibilidades. Porque en esos 106 kilómetros de viña en línea hay también 500 varas de Negro Saurí y 800 de Prieto Picudo Oval sacadas de una selección clonal para desarrollar un plan de recuperación de esas variedades autóctona de la zona bajo la tutela del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León.

BODEGA MELGARAJO SA

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Plaza Mayor, 9. Melgar de Abajo (Valladolid)

Con las 62 hectáreas de viñedo y ya todos los vinos a partir de la vendimia del 2013 bajo la certificación de la Denominación de Origen Tierra de León, Melgarajo, que hace incursiones en Valladolid, busca su mercado sobre todo natural en León y en la exportación, ya con presencia en Estados Unidos y pronto en otros países.

Elabora dos líneas de producto. La más comercial, ‘Valdeleña’, con identidad común para todos sus vinos, tiene un blanco de Verdejo (15.000 botellas, 3,50 euros en bodega). Los demás son monova- rietales de Prieto Picudo. Además del rosado hay un tinto joven (18.000; 3,50), un joven roble de tres meses (5.000; 4,50), un tinto roble de seis (3.500; 6,00) y el llamado ‘Valdeleña de Autor’ (1.500; 12,00), un crianza de 2011 con doce meses en barrica que corona la serie. Pero la más alta expresión elaboradora de la bodega se concreta en dos caprichos que bajo la referencia de ‘Melgus’ ampara a un crianza de 2010 con 15 meses en barrica (700 botellas; 15,00 euros) y un reserva de más larga guarda, dieciocho meses, y más tiempo en botella (500 botellas; 18,00).

Calificación: Denominación de Origen Tierra de León. Tipo: Rosado. Variedad: Prieto Picudo. Grado alcohólico: 14º. Servicio: 10 grados. Consumo: en el año. Producción: 25.000 botellas. Precio en bodega: 3,50 euros

■ Color rojo frambuesa. Limpio y brillante en suaspecto visual.
■ Muy aromático. Fresco. Las notas florales y las frutas rojas se imponen también en nariz.
■ En boca es seco, fresco, aterciopelao, muy amplio y de largo, elegante y agradable paso. Postgusto de nuevo afrutado.