Viñademoya,
un joven ambicioso


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«Nos pedía algo más y entendimos que lo mejor era perfilarlo para ajustar su potencial y hacerlo más asumible para el gran público». El tinto joven de Luzdivina Amigo es ahora, con ligero paso por barrica, menos impulsivo y más maduro. Pero cuesta lo mismo.

RAFAEL BLANCO

Es un cambio de planteamiento en el proceso de elaboración. Teníamos un soberbio vino joven de cepas viejas y suelo mineral. Demasiado potencial. Tanto que nos obligaba a mantenerlo en botella hasta después de la vendimia siguiente, porque necesitaba mucho tiempo de reposo para ensamblar esas aportaciones de calidad. El vino nos pedía más y entendimos que había que perfilar esa potencia para evitar que generase rechazo. Pero siempre teniendo muy claro que nuestro objetivo es mantener la misma idea de calidad con la que nació hace doce años». Miguel Ángel Amigo interpreta así el sentimiento de la familia —si hay una bodega familiar en el Bierzo por encima de todas es sin duda la que lleva el nombre y tiene el alma de la madre y a la que dan vida su marido y los dos hijos de ambos—, asumiendo con infinita modestia la evolución del resultado de tanta dedicación y cariño desde que en 2002 saliesen el mercado las primeras 4.200 botellas de aquel joven tinto brioso que ahora, con la vendimia de 2013, templa el carácter y alcanza las 85.000 en una impresionante proyección cuantitativa, pero sobre todo cualitativa.

A partir de esa idea de calidad de «hacer el mejor vino posible con una uva muy potente», el proceso técnico no tiene secretos: cien por cien despalillado, maceración de cuatro o cinco días hasta que arranque una fermentación larga —«para consuma todos los azúcares con el hollejo para bajarlos a dos gramos, como si fuera un vino para una crianza más larga»—, maloláctica en depósitos de acero inoxidable y entrada en barricas en dos tandas, la primera en diciembre. Para ello la bodega se dotó de casi otras 200 barricas más de la mejor selección de robles franceses (95%) y americano (5%). Y pese a esa inversión y al enorme esfuerzo que conlleva ese proceso de elaboración y movimiento del vino, la bodega mantiene el precio con la única ilusión de «que merezca la pena el sacrificio que está haciendo la familia». «El Viñademoya —explican los hermanos Amigo— es el soporte de nuestra bodega y lo que tratamos de hacer al pasarlo por la barrica es que no pierda su carácter mineral, ganar aceptación en el mercado con un vino más abierto y adelantar unos meses su mejor estado de consumo. Cuando la gente quiere y pide el vino hay que dárselo... y hacerlo ya».

LUZDIVINA AMIGO

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C/ Carretera de Villafranca, 10. Parandones

Con la gama definida y ya consolidada, con los dos Baloiro blancos —un polivarietal y un monovarietal Godello fermentado en barrica con siete meses sobre lías—, las novedades están en los tintos. Además de las relativas al Viñademoya, el Baloiro crianza —ahora Selección en Viña— y el reserva aparecen con nueva presentación mientras la bodega ensaya con el de 2010 un Leiros con 42 meses de barrica que aguardará otros 24 en botella.

Calificación: DO Bierzo. Tipo: Tinto barrica 2013. Variedad: Mencía. Envejecimiento: Entre
3 y 4 meses en barrica. Grado alcohólico: 14,5º. Temperatura de servicio: 14-16 grados. Tiempo de consumo: En dos o tres años. Producción: 85.000 botellas. Precio en tienda: 6,00 euros.

■ Cereza picota, cubierto. 
■ Alta intensidad, con dominio aromático de las frutas negras (moras y arándanos), las flores (violetas) y los balsámicos (regaliz negro). Fondo goloso, un poco especiado.
■ Buen paso, predominio frutal, densidad del conjunto y equilibrio entre la acidez y los taninos, que ahora se muestran más amables.